493 años de corrupción en el Perú: veinte casos documentados (1532–2021)
Recorrido cronológico por veinte casos de corrupción estructural en el Perú, del Virreinato a Vacunagate, basados en la obra de Alfonso W. Quiroz y fuentes periodísticas. Activa JavaScript para la experiencia interactiva completa.
Toledo y el repartimiento de indios (1581)
Era: Virreinato · Tipo: Cargos vendibles
En 1581, el virrey Francisco de Toledo terminó de organizar el Perú colonial con un sistema que iba a marcar al país por siglos. Obligó a los pueblos indígenas a trabajar en las minas (la mita), inventó un impuesto que solo pagaban los nativos (el tributo) y puso a un funcionario en cada zona para cobrarlos: el corregidor.
Castelldosrius y los 100 millones en plata francesa (1707)
Era: Virreinato · Tipo: Captura del Estado
Castelldosrius llegó al Perú en 1707 quebrado. Había perdido sus tierras en Barcelona durante una guerra europea y necesitaba recuperar dinero rápido. Le ayudó que llegaba como virrey —el cargo más alto del Perú colonial— y que España estaba aliada con Francia. Esa alianza significaba que barcos franceses podían entrar a los puertos peruanos. Algunos pagaban impuestos. Otros, los que él protegía, no.
Visitas inefectivas y la captura de la justicia colonial (1700)
Era: Virreinato · Tipo: Manipulación judicial
España tenía dos formas de controlar a sus funcionarios en América: la 'visita' (una inspección sorpresa) y el 'juicio de residencia' (un examen obligatorio al final del cargo). Sobre el papel, parecía un buen sistema. En la práctica, el juez que iba a auditar al funcionario era casi siempre su amigo, su deudor o su socio. Los expedientes se resolvían con multas pequeñas, prescripciones convenientes o tecnicismos.
Las alcabalas, los asentistas y el malestar prerebelión (1765)
Era: Virreinato · Tipo: Fraude fiscal
Las reformas borbónicas subieron la alcabala —el impuesto al comercio dentro del virreinato— del 4% al 6%. Pero el Estado no lo cobraba directamente. Subastaba el cobro a particulares llamados 'asentistas': el que ofrecía más pagaba por adelantado y se quedaba con todo lo que recaudara durante su mandato. La tasa oficial era 6%. La que terminaba pagando el comerciante en la calle era 12% o 14%, una vez sumados los sobornos al cobrador local.
Amat, Huancavelica y el soborno tasado (1764)
Era: Virreinato · Tipo: Cargos vendibles
En 1758, España envió al Perú a uno de sus mejores hombres: Antonio de Ulloa, científico y marino, con la misión de poner orden en Huancavelica, la mina de mercurio más importante del imperio (el mercurio servía para procesar la plata). Lo que encontró fue un sistema de robo organizado: cuentas falsas, derrumbes provocados para esconder pérdidas, oficiales que vendían el mercurio por su cuenta. Y un soborno fijo de 10,000 pesos al año que el gobernador del lugar debía entregarle al virrey Amat.
El saqueo patriota y los primeros empréstitos turbios (1824)
Era: Independencia · Tipo: Captura del Estado
La independencia cambió las banderas, no las costumbres. San Martín y su ministro Monteagudo confiscaron en 1821-1822 propiedades de españoles y criollos realistas por dos millones de pesos 'para la causa patriota'. Las haciendas se repartieron como premio entre los generales: Sucre, O'Higgins, Echenique. El almirante chileno Cochrane se quedó con las reservas de plata que estaban en el Callao.
Consignatarios del guano y la Consolidación de la deuda (1849)
Era: Era del Guano · Tipo: Contratos públicos
El guano era el petróleo del siglo XIX. Las islas frente a la costa peruana acumulaban toneladas de excremento de aves que valía oro como fertilizante en Europa. El Estado peruano era dueño, pero no sabía venderlo. Así que firmaba contratos con casas comerciales europeas —los 'consignatarios'— para que vendieran el guano por él a cambio de una comisión. La inglesa Gibbs dominó esos contratos durante dos décadas. Después llegó la 'Compañía Nacional' (Pardo, Canevaro, Barreda, Elías) que se quedó con el siguiente contrato sin licitación.
Consolidación y conversión: el primer lavado republicano (1853)
Era: Era del Guano · Tipo: Fraude fiscal
La Consolidación de la deuda interna empezó bien: era una reforma necesaria para ordenar los reclamos acumulados contra el Estado desde la independencia. Pero bajo el gobierno de José Rufino Echenique (1851-1855) se convirtió en el escándalo financiero mejor documentado de los primeros años de la República. En solo doce meses, la deuda 'reconocida' por el Estado pasó de 5 a 24 millones de pesos.
El Contrato Dreyfus (1869)
Era: Era del Guano · Tipo: Contratos públicos
En enero de 1869, el presidente José Balta nombró ministro de Hacienda al joven Nicolás de Piérola, de veinticinco años, recomendado por el expresidente Echenique. Cuatro días después, el Congreso autorizó al Ejecutivo a hacer una licitación 'abierta' para vender el guano peruano. Pero Piérola ya había contactado a una casa francesa, Dreyfus Frères, y Dreyfus ya estaba adelantando dinero al gobierno antes incluso de presentar su oferta formal.
Meiggs, los cuadernos verdes y la quiebra (1875)
Era: Era del Guano · Tipo: Captura del Estado
Henry Meiggs era un constructor estadounidense que llegó al Perú en 1868. Llevaba dos cuadernos —uno verde, uno rojo— donde anotaba con detalle a qué autoridad sobornaba, cuánto y cuándo. Le contó a un banquero británico cómo funcionaba su método: 'dejar que las autoridades más altas se vendan y pongan su propio precio'. Después, simplemente sumaba lo pagado al costo total de la obra. El que terminaba pagando los sobornos era el Estado.
El Contrato Grace (1889)
Era: Reconstrucción · Tipo: Contratos públicos
Michael P. Grace era, según Quiroz, 'un discípulo mejorado de Meiggs'. Donde Meiggs sobornaba a bulto y por toneladas, Grace operaba con cálculo, austeridad y relojes de oro como regalo. En una carta a sus colegas de Lima les advertía: 'sabemos por experiencia que si no hacen las insinuaciones con cautela, van a recibir demandas de dinero poco razonables'.
El Oncenio de Leguía (1920)
Era: República Aristocrática · Tipo: Captura del Estado
Augusto B. Leguía gobernó el Perú durante once años (1919-1930) y convirtió al Estado en negocio familiar. El asesor estadounidense William Cumberland, al que el propio Leguía había contratado para dirigir el Banco Central, escribió después: 'Leguía permitió a todos sus amigos aprovecharse de la corrupción a sus anchas. Arruinó las finanzas del Perú como si él mismo hubiera sido el corrupto'.
La página 11, el contrabando militar y el golpe de Velasco (1968)
Era: Militarismo · Tipo: Sobornos políticos
La International Petroleum Company, una empresa que era en realidad una filial de la estadounidense Standard Oil, operó los yacimientos peruanos de La Brea y Pariñas durante medio siglo pagando regalías ínfimas: alrededor del 2% del valor del petróleo. Para comparar, Venezuela y México cobraban cerca del 50%. El Acta de Talara firmada en 1954 bajo Odría 'regularizó' esa situación tan ventajosa para la empresa.
EPSA, Pescaperú y el docenio militar (1976)
Era: Militarismo · Tipo: Fraude fiscal
Los números de Quiroz para los años 1970-1979 son claros: la dictadura militar 'revolucionaria' (Velasco entre 1968 y 1975, Morales Bermúdez entre 1975 y 1980) llegó al 42% del gasto público y al 4.9% del PBI en corrupción —el porcentaje más alto del siglo XX peruano. La mecánica fue distinta a la de Leguía: no fueron comisiones sobre obras, sino ineficiencia masiva y captura de las nuevas empresas estatales.
BCCI, Mirage y Mantilla: el primer aprismo en Hacienda (1988)
Era: Transición democrática · Tipo: Sobornos políticos
Alan García llegó a la presidencia en julio de 1985 con 36 años, el respaldo entusiasta del APRA —que ganaba el Ejecutivo por primera vez en su historia— y la promesa de 'salvar al Perú'. Cinco años después, dejaba el cargo con una inflación acumulada de más de un millón por ciento, la deuda externa en default, una guerra interna descontrolada y una lista de investigaciones en su contra que iban a tardar tres décadas en cerrarse.
Autogolpe del 5 de abril y la captura del Estado (1992)
Era: Transición democrática · Tipo: Captura del Estado
El autogolpe del 5 de abril de 1992 no fue solo una crisis institucional. Fue el acto legal que habilitó la red de corrupción más grande y mejor documentada de la historia republicana. Fujimori disolvió el Congreso, intervino el Poder Judicial y le entregó al SIN —Servicio de Inteligencia Nacional— el manejo diario del Estado. Sin contrapesos, sin fiscalía, sin prensa libre y sin Congreso, el camino quedó abierto.
Los Vladivideos y la caída cinematográfica (2000)
Era: Transición democrática · Tipo: Sobornos políticos
Vladimiro Montesinos grababa todas sus reuniones en una sala del SIN con cámaras ocultas, como póliza personal contra una traición. El 14 de septiembre del año 2000, uno de esos videos —el congresista Alberto Kouri recibiendo 15,000 dólares para cambiar de bancada— salió al aire por el canal de cable Canal N. El régimen no cayó: explotó. En sesenta y cinco días, Fujimori renunció a la presidencia por fax desde Tokio y Montesinos estaba huyendo del país.
Petroaudios: el segundo García y la primera fuga (2008)
Era: Post-Fujimori · Tipo: Sobornos políticos
El 5 de octubre de 2008, el programa Cuarto Poder pasó grabaciones de Rómulo León Alegría —un ex-aprista cercano al presidente Alan García— negociando porcentajes sobre concesiones petroleras con un ejecutivo de la empresa noruega Discover Petroleum. Los audios incluían frases inolvidables sobre cómo se cobraba y nombres del entorno presidencial.
Lava Jato Perú: cinco presidentes, una caja (2018)
Era: Post-Fujimori · Tipo: Sobornos políticos
Cuando la Policía Federal de Brasil destapó en marzo de 2014 el 'Caso Lava Jato' contra la constructora Odebrecht y otras empresas, nadie imaginaba que el caso más documentado iba a ser el peruano. En 2016, los ejecutivos brasileños firmaron un acuerdo de colaboración con la fiscalía y confesaron pagos por al menos 29 millones de dólares a funcionarios peruanos entre 2005 y 2014.
Vacunagate y el acceso privilegiado de siempre (2021)
Era: Post-Fujimori · Tipo: Captura del Estado
Febrero de 2021. El Perú llevaba once meses de pandemia con más de 40,000 muertos y todavía no había comprado oficialmente ni una sola vacuna. La periodista Roxana Romero reveló entonces que 487 funcionarios, familiares y allegados —incluido el expresidente Martín Vizcarra, varios ministros, embajadores, rectores y sacerdotes— habían sido vacunados en secreto con dosis 'de cortesía' que Sinopharm había enviado para los ensayos clínicos.